¡Abolir el feminismo!

Hace poco leí un artículo en un blog sueco crítico con la sociedad que afirmaba que ya era hora de derogar la ley que dice que Suecia debería ser multicultural y poner los valores suecos en primer lugar una vez más. En un comentario escribí que pensé que era una buena idea, pero que lo primero que había que hacer era abolir el feminismo como religión estatal en Suecia. Pero desafortunadamente eso no es suficiente, el derecho al voto femenino, al menos en las edades más tempranas, también tiene que ir.

Un par de semanas antes de las elecciones parlamentarias suecas de 2018, las simpatías del partido se vieron así entre las mujeres de 18 a 29 años: Partido Central: 18,3% Partido de izquierda: 17,8% Socialdemócratas: 15% Moderados: 14,6% Partido Ambiental: 13,4% Demócratas de Suecia: 6,8% Liberales: 4,7% Demócratas Cristianos: 4,5% Iniciativa Feminista: 3,6%.

El 72,8% de las mujeres suecas de 18 a 29 años declaró entonces que iban a votar a favor de los mismos partidos políticos que habían sumido a Suecia en un pantano incontrolable, violento y sin ley debido a la pasión totalmente loca de los políticos por la migración descontrolada y el mantra "el valor igual de todos" (TM)

Pero si se pueden aprobar leyes que se dirige a la "amenaza climática", también lo pueden aprobar las leyes contra la amenaza significativamente mayor -el feminismo- una ideología que contrae todo lo que la evolución ha codificado en nuestros genes desde el principio de los tiempos. La naturaleza no tiene motivos políticos primordiales. Sólo se aplica la supervivencia y por esa razón los mamíferos y casi todas las demás criaturas se dividen en machos y hembras que tienen cualidades que se complementan entre sí y que hacen que 1+1 sume 3. Pero eso no es suficiente para las feministas. No estarán satisfechos hasta que hayan crecido coc*s y todos los hombres se hayan convertido en sin sentido.

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